lunes, 24 de octubre de 2016

PRIMAVERA DEL 66. RIVER PLATE EN PUERTO BELGRANO.

River Plate y una de las formaciones de 1966. La mayoría de estos jugadores estuvo en Puerto Belgrano el 21 de septiembre de 1966, enfrentando a un Seleccionado del Área Naval.

Un equipo de lujo.

En 1966 River Plate contaba en la plantilla del equipo de fútbol de primera división con figuras destellantes de su historia. Amadeo Carrizo y Hugo Orlando Gatti eran sus arqueros, entre los defensores estaban el uruguayo Roberto Matosas, el paraguayo Juan Anibal Bordón, Eduardo Grispo, D´Ambrosio, Carlos Sainz y Abel Vieytez, en el medio campo jugaban Juan Carlos Guzmán, Ricardo Pérez, José Alberto Minore y Roberto Zywica, y adelante goleaban el uruguayo Luis Cubilla, el brasileño Lázaro Ruiz “Delem”, Juan Lallana, Miguel Hugo  Rivarola, Oscar “Pinino” Mas, Juan Sarnari, Jorge “el indio” Solari y los hermanos Daniel y Ermindo Onega.
Amadeo Carrizo cumplía 23 años en el arco de River y surgía Hugo Orlando Gatti como su reemplazante. Tres años antes, Amadeo había recibido una medalla, un diploma y 500.000 pesos como reconocimiento a su trayectoria en el club.
Oscar Mas, el “pinino”, fue el puntero izquierdo más goleador, con un pique demoledor, escurridizo, creador de maniobras y piruetas ingeniosas para llegar al gol. Máximo artillero de la banda roja en las temporadas 1965, 1967, 1970, 1971, 1972 y 1973 formó parte junto con el Puma Morete, el Beto Alonso, Mostaza Merlo, Ubaldo Fillol, el negrito J.J.López, del histórico River de 1975 que bajo la conducción de Angel Labruna cortó la negra racha de 18 años sin títulos.
Roberto Matosas, en su momento, fue protagonista del mayor precio pagado por la transferencia de un jugador: 33 millones de pesos. Fue un jugador muy firme y talentoso en la defensa, pero a su vez un gran creativo a la hora de atacar. Jugó cuatro temporadas en River. Participó con la selección uruguaya  del Campeonato Mundial de Méjico 1970 donde obtuvieron un meritorio cuarto puesto. Argentina no jugó esta copa, eliminada por Perú en Buenos Aires.
Se calcula que a pesar del slogan boquense de que su hinchada es “la mitad más uno” River Plate es el club de América con mayor cantidad de socios afiliados. Tiene la bandera más larga confeccionada en 2012 por hinchas del club. Mide 7 kilómetros y está registrada en el libro Guinnes de los récords. Una de sus camisetas, la suplente de la temporada 2012-2013, fue la más vendida del mundo en septiembre de 2012.

Amadeo, presente en el arco en el Estadio de la Base Naval Puerto Belgrano.

Gatti, un suplente de lujo en la valla millonaria.

1966, un año brillante.

Oscar "Pinino" Mas, uno de los mejores wings izquierdos del fútbol argentino.

En 1966, en medio de la racha negativa que se extendió de 1957 a 1975, River hizo una campaña brillante ganando uno de los once subcampeonatos obtenidos en el período. Jugó 38 partidos, ganó 22, con 12 empates y 4 derrotas. Convirtió 66 goles y recibió 26. Terminó segundo detrás de Rácing que luego se consagraría Campeón de América y del Mundo.
En la Copa Libertadores de América de ese año también desplegó un juego destacado y efectivo con 20 partidos de los cuales triunfó en 13, empató 3 y perdió 4, con 43 goles propios y 25 en contra. Fue subcampeón detrás de Peñarol de Montevideo. Ese año River recibió el apodo de “gallina”, hoy adoptado por la hinchada, cuando nueve días después de la frustrada final de la Copa Libertadores, la parcialidad de Bánfield echó a la cancha una gallina blanca con una banda roja pintada como burla por el resultado adverso.
En ese campeonato de 1966 River ganó los dos clásicos ante su eterno rival. El 3 de abril ganó 3 a 1 en La Bombonera con dos goles de Pinino Mas y uno de Ermindo Onega. El gol de Boca lo hizo Alfredo Rojas. En la ronda de los desquites, le ganó dos a cero en el Monumental con goles de Mas y Ermindo.
Otro de los puntos descollantes de esta campaña fue el triunfo ante Rácing, cortándole el invicto el 9 de septiembre por dos a cero, con goles de Mas y Cubilla.
El 18 de septiembre perdió con Atlanta en el Momumental, en una de las derrotas que lo alejó del título, y el 21 visitó la Base Naval de Puerto Belgrano en la única visita que nos hizo una primera división de River Plate. Y no fue cualquier equipo. Fue el lujoso equipo del que estamos hablando.

El crack uruguayo Roberto Matosas dominando el balón en una tapa de El Gráfico.

Primavera de 1966 en Punta Alta.

Luis Cubilla, otro de los ilustres que dijo "presente" en Puerto Belgrano.

El miércoles 21 de septiembre de 1966 fue un día fresco pero muy soleado en Punta Alta. Bajo un impecable cielo azul el Estadio de la Base Naval Puerto Belgrano lucía colmado por una colorida y bulliciosa multitud. Eran los seguidores del Club Atlético River Plate que acudían en masa a disfrutar de la presentación de su equipo de primera.
River entró a la cancha con Amadeo Carrizo al arco, Juan Aníbal Bordón y Abel Vieytez en el fondo, Eduardo Grispo, Roberto Matosas y Juan Carlos Guzmán de centrocampistas, como se usaba decir en la época, y Luis Cubilla, Juan Sarnari, Daniel Onega, Ermindo Onega y Oscar Mas en la delantera. Dirigía el plantel el mítico Renato Cesarini. Vestían la tradicional camisa blanca con cuello y botones, y la banda roja cosida al medio. Por supuesto, no existían marcas de sponsors.
El seleccionado del área naval presentó la siguiente formación: Sánchez en el arco, More y Paolucci en la defensa, López, Rodríguez y Naguy en el medio y Arrieta, Nieto, Obberti, Rodríguez y Ortiz en la avanzada. Como vemos, había varios apellidos de la primera división de la Liga del Sur en sus filas. Usaban una casaca celeste, típica de las formaciones de la Base.
El árbitro elegido para este evento fue el señor Roberto Cruces. No hubo incidencias en el cotejo ya que fue una auténtica fiesta deportiva.
River se puso tempranamente en ventaja. A los 8 y 17 minutos marcó Daniel Onega. En una jugada desafortunada el central Naguy del Seleccionado del Área Naval hizo autogol a los 19. Un minuto después Roberto Matosas ejecutó un penal para decretar el 4 a 0 con que finalizó la etapa inicial. Carrizo, para deleite del público, se revolcó un par de veces en vistosas atajadas.
En el segundo tiempo Amadeo dejó su lugar a un muy joven Hugo Orlando Gatti, el arquero suplente. Matosas fue reemplazado por D´Ambrosio, Guzmán por José Alberto Minore, Cubilla por Ricardo Pérez, Sarnari por Roberto Zywica y Ermindo Onega por Miguel Hugo Rivarola. La idea era desplegar la mayor cantidad de jugadores para que la hinchada disfrutara la formación completa que peleaba, con gran calidad y firmeza, el campeonato de ese año.
El digno equipo del Área Naval cambió para el segundo tiempo al arquero Sánchez por Roldán, López por Farías, Arrieta por Cornejo, Nieto por Montiel y Rodríguez por Domínguez.
A los 9 minutos de esta etapa final el recién ingresado Rivarola marcó el quinto gol de los millonarios. Ortiz, convirtiendo sendos penales a los 18 y 29 minutos, dio cifras definitivas al encuentro. Fin de fiesta.

Daniel y su hermano Ermindo. Los Onega nos deleitaron con la calidad de su fútbol.

Mi amor me llamó para ver la banda pasar.

Así decía parte de la letra de “La banda”, una canción muy popular de Chico Buarque de Holanda en ese año de 1966. Todos los hinchas de River dejamos nuestras ocupaciones cotidianas para ver el paso de la banda roja por nuestro suelo. Y no nos equivocamos al hacerlo. Porque esta visita no volvió a repetirse.
En la tribuna nos juntamos para aplaudir las corridas de Pinino, las atajadas de Amadeo, los elegantes quites de Matosas y los goles de Daniel Onega, el hombre serio, la chica triste, el anciano débil, el estudiante esperanzado, el comerciante ambicioso, el militar orgulloso, el operario diligente, la maestra amable y el niño feliz. Y todos, luego de la jornada, regresamos a nuestros hogares con algo de magia atesorada en los ojos y en la memoria. Todo tomó su lugar, después que la banda pasó y cada cual en su rincón. Siempre parafraseando la letra de Chico Buarque.

Otra imagen del River del año 1966.





5 comentarios:

  1. Yo llegué a Puerto Belgrano en el '67 (a los 12 años), así que me lo perdí. Una lástima. Mi abuelo era dentista y atendía a Eduardo Grispo.

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  2. Yo fui a ver ese encuentro en la Base Naval Pto Belgrano. Tenia 6 años y estaba deslumbrado y casi sin poder creer estar viendo a River. Hermosisimo recuerdo

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  3. Me olvidé de poner mi nombre: Roberto Cajal

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